ext_15321 (
laurus-nobilis.livejournal.com) wrote in
fractal_mirrors2010-06-23 11:51 pm
Cita a ciegas [Ace Attorney/Transformers G1; Español]
Título: Cita a ciegas
Rating: PG
Género: AU / humor
Personajes: Sky, Apollo
Parejas: Sky-->Gil en espíritu
Palabras: 718
Summary: Ema tenía buena intención, eso lo sabía, pero el hecho de que siguiera insistiendo en presentarle gente ya era lo bastante confuso sin ese detalle agregado de avisarle que tenía una cita con sólo media hora de anticipación.
Notas: ... sí, puede ser que ya hayan visto esto en otra parte. :P Reposteando acá para tener todo lo de este 'verse en un solo lugar.
Sky llegó al restaurante con el tiempo justo. Ema tenía buena intención, eso lo sabía, pero el hecho de que siguiera insistiendo en presentarle gente ya era lo bastante confuso sin ese detalle agregado de avisarle que tenía una cita con sólo media hora de anticipación. Tuvo que tomarse un momento en la entrada para asegurarse de que al menos estaba peinado de forma más o menos decente; apenas le había alcanzado el tiempo para cambiarse y conseguir un taxi. No era exactamente tarde, pero seguramente la pobre víctima de turno ya estaría ahí.
Tampoco había tenido la oportunidad de pedir muchos detalles antes de salir. Ya se había resignado a tener que pasar vergüenza preguntándole a varias personas (... y no sería la primera vez), pero lo ubicó enseguida: era pequeño, estaba vestido de rojo y se había peinado con gel. Oh, Ema.
-¿Apollo? -preguntó, acercándose a la mesa.
El joven debía haber estado distraído, porque su llegada pareció sorprenderlo. Se puso tan rojo como su chaleco y apenas acertó a responder que sí, en efecto era la persona que estaba buscando. Sky se había tomado el trabajo de pensar en algo que decir que no fuera una disculpa, pero la escena lo hizo cambiar de opinión.
-Lo siento -suspiró, resignado, mientras se sentaba-. Yo... acabo de enterarme de esto. Literalmente.
-Lo imaginé -respondió Apollo, que al menos se veía algo aliviado por la respuesta-. Ema me habló apenas esta tarde.
Cómo se las había arreglado para convencer a un chico obviamente tímido y que, por más que tratara de disimularlo por cortesía, estaba claro que no deseaba estar ahí, era todo un misterio. Lo más probable era que lo hubiera enredado para aceptar antes de revelarle el plan completo. O hasta que lo amenazara, por qué no. Por mucho que Ema renegara de su hermano, a veces sus métodos se parecían mucho.
Sky tenía suficiente instinto de supervivencia como para nunca, nunca decir eso en voz alta.
-No tenemos que hacer esto si no quieres –dijo. No podía evitar sentirse algo culpable cuando su amiga lo metía en estas cosas. Esta vez fue Apollo quien suspiró con resignación.
-Gracias, pero… tengo que verla mañana, sabes –murmuró.
-¿Mañana…?
-En el trabajo. Estoy en el departamento legal.
-Ya veo... -Sky asintió, pensativo. Ema pasaba suficiente tiempo en esa sección como para conocer bastante a quienes trabajaban allí, era cierto. Lo suficiente como para molestarlos, también. De pronto se le ocurrió algo terriblemente probable-. No te amenazó con interrogarte sobre esto, ¿o sí?
-Uhhh...
Sky suspiró por milésima vez en esa hora y escondió el rostro entre las manos. Iba a tener que ordenar algo de alcohol. Pronto.
-Lo siento -repitió-. De veras que sí.
-Ah, bueno, no es exactamente tu culpa -dijo Apollo. Aún se veía algo incómodo (¿y quién podría culparlo?) pero parecía un poco más tranquilo, al menos-. Te pasa bastante seguido, ¿verdad?
Tuvo que reírse un poco con eso. ¿Tanto se notaba?
-Ema sólo trata de ayudar. Cree que debería conocer gente -explicó-. Sólo es algo... impulsiva.
-... lo noté -respondió el joven. Era evidente que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantener la educación. Sky le sonrió un poco, tratando de verse amigable, pero aparentemente tuvo el efecto contrario; por alguna razón Apollo volvió a ruborizarse, todavía más que la primera vez.
-Ah, yo… um. Bueno. No hay una forma adecuada de decir esto, creo… En realidad. Uh. No me gustan los hombres –logró decir al fin-. ¡Pero no es nada personal! Quiero decir, yo… ni siquiera estoy seguro de cómo terminé aquí.
Sky necesitó de mucho autocontrol para no reírse. Eso sería demasiado grosero, especialmente en un momento como ése.
-No te preocupes –le dijo-. Es mejor así.
-¿…mejor?
-Quiere decir que no voy a tener que rechazarte –Sky no pudo contener una pequeña sonrisa-. Hay… otra persona.
Apollo se quedó mirándolo un momento, más perdido que nunca.
-Y… ¿Ema sabe eso? –preguntó al fin.
-… oh, sí. Por eso las citas. Es una larga historia.
Por segunda vez hubo un instante de silencio incómodo. Y, de nuevo, Apollo fue el primero en hablar.
-Creo que deberíamos pedirnos unos tragos –dijo.
Sky sí se rió entonces, y aceptó la oferta. Tal vez no iba a ser una noche tan terrible, después de todo.
Rating: PG
Género: AU / humor
Personajes: Sky, Apollo
Parejas: Sky-->Gil en espíritu
Palabras: 718
Summary: Ema tenía buena intención, eso lo sabía, pero el hecho de que siguiera insistiendo en presentarle gente ya era lo bastante confuso sin ese detalle agregado de avisarle que tenía una cita con sólo media hora de anticipación.
Notas: ... sí, puede ser que ya hayan visto esto en otra parte. :P Reposteando acá para tener todo lo de este 'verse en un solo lugar.
Sky llegó al restaurante con el tiempo justo. Ema tenía buena intención, eso lo sabía, pero el hecho de que siguiera insistiendo en presentarle gente ya era lo bastante confuso sin ese detalle agregado de avisarle que tenía una cita con sólo media hora de anticipación. Tuvo que tomarse un momento en la entrada para asegurarse de que al menos estaba peinado de forma más o menos decente; apenas le había alcanzado el tiempo para cambiarse y conseguir un taxi. No era exactamente tarde, pero seguramente la pobre víctima de turno ya estaría ahí.
Tampoco había tenido la oportunidad de pedir muchos detalles antes de salir. Ya se había resignado a tener que pasar vergüenza preguntándole a varias personas (... y no sería la primera vez), pero lo ubicó enseguida: era pequeño, estaba vestido de rojo y se había peinado con gel. Oh, Ema.
-¿Apollo? -preguntó, acercándose a la mesa.
El joven debía haber estado distraído, porque su llegada pareció sorprenderlo. Se puso tan rojo como su chaleco y apenas acertó a responder que sí, en efecto era la persona que estaba buscando. Sky se había tomado el trabajo de pensar en algo que decir que no fuera una disculpa, pero la escena lo hizo cambiar de opinión.
-Lo siento -suspiró, resignado, mientras se sentaba-. Yo... acabo de enterarme de esto. Literalmente.
-Lo imaginé -respondió Apollo, que al menos se veía algo aliviado por la respuesta-. Ema me habló apenas esta tarde.
Cómo se las había arreglado para convencer a un chico obviamente tímido y que, por más que tratara de disimularlo por cortesía, estaba claro que no deseaba estar ahí, era todo un misterio. Lo más probable era que lo hubiera enredado para aceptar antes de revelarle el plan completo. O hasta que lo amenazara, por qué no. Por mucho que Ema renegara de su hermano, a veces sus métodos se parecían mucho.
Sky tenía suficiente instinto de supervivencia como para nunca, nunca decir eso en voz alta.
-No tenemos que hacer esto si no quieres –dijo. No podía evitar sentirse algo culpable cuando su amiga lo metía en estas cosas. Esta vez fue Apollo quien suspiró con resignación.
-Gracias, pero… tengo que verla mañana, sabes –murmuró.
-¿Mañana…?
-En el trabajo. Estoy en el departamento legal.
-Ya veo... -Sky asintió, pensativo. Ema pasaba suficiente tiempo en esa sección como para conocer bastante a quienes trabajaban allí, era cierto. Lo suficiente como para molestarlos, también. De pronto se le ocurrió algo terriblemente probable-. No te amenazó con interrogarte sobre esto, ¿o sí?
-Uhhh...
Sky suspiró por milésima vez en esa hora y escondió el rostro entre las manos. Iba a tener que ordenar algo de alcohol. Pronto.
-Lo siento -repitió-. De veras que sí.
-Ah, bueno, no es exactamente tu culpa -dijo Apollo. Aún se veía algo incómodo (¿y quién podría culparlo?) pero parecía un poco más tranquilo, al menos-. Te pasa bastante seguido, ¿verdad?
Tuvo que reírse un poco con eso. ¿Tanto se notaba?
-Ema sólo trata de ayudar. Cree que debería conocer gente -explicó-. Sólo es algo... impulsiva.
-... lo noté -respondió el joven. Era evidente que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantener la educación. Sky le sonrió un poco, tratando de verse amigable, pero aparentemente tuvo el efecto contrario; por alguna razón Apollo volvió a ruborizarse, todavía más que la primera vez.
-Ah, yo… um. Bueno. No hay una forma adecuada de decir esto, creo… En realidad. Uh. No me gustan los hombres –logró decir al fin-. ¡Pero no es nada personal! Quiero decir, yo… ni siquiera estoy seguro de cómo terminé aquí.
Sky necesitó de mucho autocontrol para no reírse. Eso sería demasiado grosero, especialmente en un momento como ése.
-No te preocupes –le dijo-. Es mejor así.
-¿…mejor?
-Quiere decir que no voy a tener que rechazarte –Sky no pudo contener una pequeña sonrisa-. Hay… otra persona.
Apollo se quedó mirándolo un momento, más perdido que nunca.
-Y… ¿Ema sabe eso? –preguntó al fin.
-… oh, sí. Por eso las citas. Es una larga historia.
Por segunda vez hubo un instante de silencio incómodo. Y, de nuevo, Apollo fue el primero en hablar.
-Creo que deberíamos pedirnos unos tragos –dijo.
Sky sí se rió entonces, y aceptó la oferta. Tal vez no iba a ser una noche tan terrible, después de todo.
