ext_15321 (
laurus-nobilis.livejournal.com) wrote in
fractal_mirrors2010-06-16 12:13 am
Cómo Arruinar una Fiesta en Tres Fáciles Pasos [Ace Attorney/Transformers G1; Español]
Título: Cómo Arruinar una Fiesta en Tres Fáciles Pasos
Rating: PG
Género: Romance / humor / no exactamente angst pero más o menos
Personajes: Sky, Gil, Ema, Alita
Parejas: Sky-->Gil y Gil-->Sky y unos enredos de culebrón de las tres de la tarde.
Palabras: 4292
Summary: Sky sólo quiere pasar un buen rato. Gil sólo quiere atención. Ema sólo quiere que dejen de ser tan idiotas.
Notas: Escrito para
mundo_caotico con el prompt "No importa cuán jodidas estén las cosas, pueden ponerse mucho peor".
En realidad es un one-shot, pero como es tan largo LJ no me deja subirlo en un solo post.
Parte 1
Sabía que no estaba bien, pero lo cierto era que a Sky no le molestaba para nada tener una excusa para alejarse de Alita un rato. Sólo lo preocupaba pensar en que la cosa iba a ser todavía peor cuando volviera.
Eso no era lo único que le impedía disfrutar uno de los pocos momentos tranquilos de la fiesta. La mirada furiosa de Gil podía distinguirse incluso a la distancia. Sky no pudo contener un suspiro. Más allá de su mal carácter de siempre, e incluso de la escena que había causado, era comprensible. La única persona que le estaba prestando un mínimo de atención acababa de abandonarlo.
-¿Estás haciéndolo sólo para fastidiarlo? -preguntó.
-Claro que no. Estoy haciéndolo porque ya que me trajeron hasta aquí, no voy a pasar mi propia fiesta de graduación sin bailar un lento con alguien que no sea mi hermano. Y te rescaté de Alita, ¿o no?
-Ema...
-Fastidiarlo es un bonus.
-No ganas nada con eso –dijo él, más por costumbre que otra cosa. Sabía que también estaba luchando una batalla perdida ahí.
-¿Y eso qué? Él se lo busca. Nos va a arruinar la fiesta a todos.
-Ya se la arruinó a sí mismo. Siempre hace esas cosas...
-Sigue siendo su culpa –insistió Ema-. Si quiere amargarse la vida, ése es su problema. No tiene por qué arrastrarnos a todos los demás con él.
Sky no dijo nada. ¿Qué podía responder a eso? Era verdad. Estaba seguro de que Gil no lo hacía a propósito, pero aún así...
-Deberías buscarte a alguien mejor.
Eso definitivamente no era algo que estuviera esperando escuchar, y fue un milagro que no tropezara de la sorpresa.
-¿Q-qué...? –acertó a decir, todo rastro de coherencia desapareciendo de pronto.
-Oh, vamos –dijo ella-. ¿Pensaste que no me iba a dar cuenta? Te conozco. Y esos suspiros y los ojos de cachorrito no te ayudan mucho.
... oh, no, no no no. Esto no podía estar pasando. No así. Ni siquiera podía inventar alguna excusa y escaparse. Ema había elegido ese momento precisamente por eso, no cabía duda, y eso sólo podía significar que no tenía ninguna intención de cambiar de tema.
-¿... es tan obvio? –murmuró al fin, resignado.
-Él no se dio cuenta –resopló Ema-. Todavía estás a tiempo.
-¿A tiempo?
-De cambiar de idea sin que haga escándalo.
-¿Qué? No-- no, yo... –Suspiró de nuevo, tratando de encontrar la mejor manera de explicarse. Pero no había ninguna que lo convenciera- No lo entiendes, Ema.
-No, no lo entiendo. Es un idiota y no sé qué puedes ver en él.
-Sé que es-- particular. Pero tiene sus cosas buenas. Es mi mejor amigo...
-Tienes muchos amigos –interrumpió ella-. Y te mereces a alguien mejor que el imbécil egoísta de mi hermano.
-No digas eso. No es verdad.
-¡Claro que es verdad! Eres bueno y listo y-- y no te ves tan mal -le dijo, mirando hacia otro lado de pronto-. Podrías conseguir a quien quieras.
Sky sintió que se sonrojaba un poco, pero luego no pudo contener una sonrisa.
-... gracias. Y no es eso, Ema, de veras que no -dijo suavemente-. Yo... yo no quiero "conseguir" a nadie más.
Ema frunció el ceño. Ya estaba esperando un reproche, cuando la escuchó decir algo completamente inesperado.
-Sabes, si tanto querías venir a la fiesta con él, deberías haberlo invitado y punto.
-Iba a invitarlo -reconoció Sky. Evidentemente, a esta altura ya no tenía sentido guardar secretos-. Pero él empezó a invitar chicas enseguida, y...
-¿Y qué? Eso no significa que no le gusten también los chicos. No puedes saberlo.
-Significa que no me ve a mí de esa manera, Ema.
-¿Por qué? ¿Porque te hubiera invitado si lo hiciera?
Por supuesto, estuvo a punto de responder. Entonces notó, al mismo tiempo, la mirada incrédula de su amiga y la pequeña falla en su razonamiento.
-... oh.
-Parece que Screamer no es el único que no tiene idea de cómo tratar con otros seres humanos.
-Entonces -dijo Sky, ignorando la no tan sutil crítica para enfocarse en asuntos más importantes-, ¿realmente crees que él...?
Ema se encogió de hombros.
-No tengo la menor idea. ¡Pero ése es mi punto! No vas a enterarte hasta que le hables.
-¿No estabas tratando de convencerme de que lo olvidara hace un momento? -le preguntó, confundido por esta nueva actitud.
-¡Y sigo pensando que ése es el mejor plan! -respondió ella, mientras prácticamente le clavaba su dedo índice en el pecho- Pero si no vas a cambiar de idea, entonces más te vale que hagas algo al respecto en lugar de quedarte esperando como un idiota.
-¿Algo? -repitió, incrédulo- No es tan fácil como suena, ¿sabes?
-Evidentemente, tampoco es tan difícil conseguir que alguien te acompañe a una fiesta -dijo Ema, con una mueca de fastidio.
Sky podría haberle dicho muchas cosas. Que su caso era completamente distinto, por ejemplo. Que no podía haberlo invitado sin decirle lo que sentía por él. Pero estaba tan desesperado por cambiar de tema, o al menos desviarlo un poco, que tan sólo preguntó lo obvio.
-¿Cómo hizo para convencerte de que vinieras?
-Me compró un set de luminol y polvo para tomar huellas digitales.
-... oh, Ema.
-¿Qué? No es como si él hiciera muchas cosas desde la bondad de su corazón.
-Ése no es el punto -suspiró. Y de todas formas, pensó, no podía ni quería sobornarlo para que saliera con él.
-No te estoy diciendo que hagas algo como eso -dijo ella, entornando los ojos. Aparentemente sí lo conocía así de bien. Era un tanto inquietante-. Ya se te va a ocurrir alguna cosa. Pero no puedes sólo sentarte a esperar y ver qué pasa.
-Ema, yo... -No sabía qué decir, en realidad, y al escuchar que terminaba la canción no dudó en aprovecharlo como excusa-. Realmente debería volver con Alita.
-Hmpf. Como quieras -le dijo Ema-. Pero ella tampoco es una buena idea, ¿sabes?
A pesar de todo, Sky no pudo evitar reírse un poco.
-Créeme -dijo-, no tienes que preocuparte por eso.
* * *
Era patético. Patético. Sky siempre había sido demasiado ingenuo para su propio bien, eso no era ninguna novedad, pero esta vez ya era demasiado incluso para él. Esa-- esa cualquiera lo estaba usando de una manera vergonzosa. Ahí estaba, con esa cara de soberano aburrimiento mientras esperaba que él llegara con las bebidas, y el muy idiota no era capaz de darse cuenta de lo falsa que era esa risita o lo rápido que cambiaba su expresión cuando no la estaba mirando.
... pero eso no le importaba. Claro que no. Era su problema, y si Sky no quería escucharlo, allá él. Sólo estaba observando para reírse del inevitable desastre. Nada más. Y de todas formas, no era como si alguien le hiciera caso cuando les advertía esas cosas. Algún día iba a dejar de tomarse la molestia de hacerlo. A ver cómo se las arreglaban entonces.
-¿Vas a pasarte el resto de la noche cruzado de brazos en una esquina, Screamer?
-¿Vas a seguir molestándome? -replicó él- No es como si te importara.
Ema resopló con fastidio, se cruzó de brazos también y se sentó junto a él.
-¿Para esto me arrastraste aquí? Podría haberme quedado en casa viendo televisión.
-Siempre tan sociable, enana.
-Ooooh, ¿esto es socializar? No sabía que esconderse en un rincón para espiar a otros contaba.
Gil estaba a punto de hacerla callar con un comentario sarcástico, pero la ridícula escena que tenía enfrente lo distrajo. Sky estaba disculpándose por algo. Otra vez. Aunque no podía escuchar lo que decían, era obvio: lo conocía demasiado bien, hasta el más mínimo gesto. Esa actitud, y la sonrisa nerviosa... Seguramente era por algo que ni siquiera había hecho, también, o alguna idiotez que Alita acababa de inventarse, o todavía por el mismo asunto del vestido.
-¿Cómo se atreve? -exclamó, poniéndose de pie casi por instinto- La voy a--
Ema se levantó y lo tomó del brazo antes de que pudiera dar un paso.
-Oh, no, ¡no vas a ninguna parte!
-¿Qué no ves lo que está pasando?
-Es un niño grande y sabe cuidarse solo -dijo ella, sin soltarlo-. No te voy a dejar ir a empeorar las cosas, Screamer. Ya hiciste bastante.
-Yo no soy el del problema. ¡No tiene ningún derecho a tratarlo así! ¡No voy a permitirlo! -insistió- Es mío. ¡Mío! Yo lo traje a casa. Yo--
No vio venir el puñetazo de Ema hasta que fue demasiado tarde, y apenas tuvo tiempo de esquivar el segundo.
-¡Mocosa histérica! ¿Qué te pasa ahora?
-¡No es tu maldito juguete! -gritó- Y pensar que por un momento casi creí que eras una persona decente, tú-- tú--
Gil le hubiera devuelto el golpe de buena gana, y de hecho estaba a punto de hacerlo, cuando sintió una mano en el hombro que lo detenía.
-¿Qué pasó? -preguntó Sky. Alita no estaba con él; era evidente que había corrido.
-¡Está loca! -gritó él, poniendo una mano sobre su ojo dolorido- Me golpeó sin ninguna razón, eso pasó.
-... te odio. Te odio -dijo Ema, en un susurro furioso.
Sin darle tiempo a responder, se dio media vuelta y salió corriendo. Gil no se molestó en tratar de detenerla. Sky pareció dudar un instante, pero se quedó con él, observándolo con preocupación.
Que se pusiera de su lado era demasiado pedir, sin embargo.
-¿Qué le hiciste? -preguntó.
-¿.. yo? ¿Yo? ¿Ella me ataca y es mi culpa?
Sky no dijo nada. Sólo se quedó mirándolo un momento, con esa expresión resignada que conocía demasiado bien. Podría haberle dicho "siempre es tu culpa" y no hubiera quedado más claro.
... bien. Bien. Si así quería que fueran las cosas, eso iba a obtener. Sacudió el hombro para soltarse, alejándose un paso.
-¿No deberías estar ocupándote de tu cita?
La única reacción de Sky fue un suspiro cansado.
-Ven -dijo-. Vamos a buscarte algo de hielo.
-No.
-Gil...
-No -insitió-. Me voy a casa. Estoy harto de todo esto. Y sí, voy a buscar a mi querida y bipolar hermana antes de irme, no hace falta que me des lecciones sobre eso también.
-Gil, yo no--
-Oh, vuelve con tu novia -murmuró, y no se quedó a escuchar la respuesta.
* * *
Sky no tardó mucho más en regresar a casa. Su cita ya había sido un desastre antes de dejar sola a Alita de nuevo (y sin tener tiempo de explicarse, la segunda vez) y después de eso se volvió simplemente insalvable. Ella ni siquiera había aceptado que la acompañara de vuelta. No, todo había terminado con otra escena frente a todo el mundo, y una muy ofendida Alita diciendo claramente que la idea de salir con un chico de último año era conseguir algo de status, no que la abandonaran a cada rato por culpa de un par de nerds histéricos.
Él no se había molestado en discutir. No tenía el menor interés en quedarse con ella. Y en cuanto a la fiesta en sí... bueno, ya hacía rato que se le había arruinado. Tal vez podría haber buscado a algún otro de sus amigos, pero no estaba de humor como para tomarse ese trabajo. Todos ellos estaban con sus citas, de todas formas. No, lo único que quería era llegar a casa e ir a dormir sin tener que hablar con nadie más.
Por supuesto, no tuvo tanta suerte. Se encontró a Gil tendido en el sofá, mirando televisión mientras sostenía una bolsa de hielo sobre su ojo derecho.
-¿De vuelta tan temprano? -preguntó, con un tono que no dejaba ninguna duda de lo mucho que estaba disfrutando eso- ¿Qué pasó con tu cita?
-Se quedó con sus amigas -respondió él. Pero no estaba de ánimos como para contarle la versión completa en aquel momento.
Aún así, no le sirvió de mucho evitar el tema.
-Felicidades, Sky. Te usaron. De nuevo.
Tuvo que hacer un esfuerzo para no levantar la voz. En parte fue porque no quería molestar a Ema, que seguramente ya estaba acostada, pero más que nada, estaba demasiado cansado como para pelear de verdad. Ya había sido una larga noche sin necesidad de agregar más problemas. De alguna forma, se las arregló para hablar con tranquilidad.
-Si no te hubieras metido en eso...
-¿Entonces qué? ¿No te hubieras dado cuenta? Oh, claro. Estás mucho mejor en tu lindo mundo imaginario donde la gente es buena y amable y te quiere.
-¿Cómo puedes ser tan--? -Sky se interrumpió y respiró hondo, haciendo lo posible para no romper sus propósitos tan pronto- ¿Crees que no sé por qué quiso ir conmigo? ¿Que no lo sabía desde un principio?
Gil no respondió, pero su expresión entre sorprendida e incrédula era más que suficiente para comprender en qué había estado pensando. En otras circunstancias, eso lo hubiera cambiado todo. Si honestamente había estado preocupado por él... Pero había sido una larga, larga noche, y Sky no estaba de humor para justificar su comportamiento de niño caprichoso sólo porque tal vez había tenido buena intención.
De hecho, en este momento encontraba a todo el asunto bastante insultante.
-¿Y en ningún momento se te ocurrió pensar que sé lo que hago? No soy tan estúpido como crees.
-Yo no dije--
-Pero lo crees. Lo crees -interrumpió Sky-. Ni siquiera se te cruzó por la mente la idea que quizás, quizás, lo único que quería era tener una pareja para ir a la fiesta.
-¿De veras? -dijo su amigo, con la voz llena de sarcasmo otra vez, mientras se incorporaba en el sillón- ¿Tan desesperado estabas?
-Yo no soy el que tuvo que sobornar a su propia hermana, Gilbert.
... eso era bajo, sí. Se sorprendió de sus propias palabras. Pero estaba - furioso, tal vez, o decepcionado. Ni siquiera él mismo lo sabía con certeza. Y estaba claro que Gil había esperado esa reacción aún menos que él; por una vez, se había quedado sin palabras. Se puso pálido, y luego rojo, y al fin sólo acertó a lanzarle uno de los almohadones que tenía a mano.
Sky lo atajó en el aire y se lo devolvió con desgano.
-Gracias por arruinarnos la noche -murmuró, y se dio la vuelta para ir a su habitación-. Estúpido Screamer.
Rating: PG
Género: Romance / humor / no exactamente angst pero más o menos
Personajes: Sky, Gil, Ema, Alita
Parejas: Sky-->Gil y Gil-->Sky y unos enredos de culebrón de las tres de la tarde.
Palabras: 4292
Summary: Sky sólo quiere pasar un buen rato. Gil sólo quiere atención. Ema sólo quiere que dejen de ser tan idiotas.
Notas: Escrito para
En realidad es un one-shot, pero como es tan largo LJ no me deja subirlo en un solo post.
Parte 1
Sabía que no estaba bien, pero lo cierto era que a Sky no le molestaba para nada tener una excusa para alejarse de Alita un rato. Sólo lo preocupaba pensar en que la cosa iba a ser todavía peor cuando volviera.
Eso no era lo único que le impedía disfrutar uno de los pocos momentos tranquilos de la fiesta. La mirada furiosa de Gil podía distinguirse incluso a la distancia. Sky no pudo contener un suspiro. Más allá de su mal carácter de siempre, e incluso de la escena que había causado, era comprensible. La única persona que le estaba prestando un mínimo de atención acababa de abandonarlo.
-¿Estás haciéndolo sólo para fastidiarlo? -preguntó.
-Claro que no. Estoy haciéndolo porque ya que me trajeron hasta aquí, no voy a pasar mi propia fiesta de graduación sin bailar un lento con alguien que no sea mi hermano. Y te rescaté de Alita, ¿o no?
-Ema...
-Fastidiarlo es un bonus.
-No ganas nada con eso –dijo él, más por costumbre que otra cosa. Sabía que también estaba luchando una batalla perdida ahí.
-¿Y eso qué? Él se lo busca. Nos va a arruinar la fiesta a todos.
-Ya se la arruinó a sí mismo. Siempre hace esas cosas...
-Sigue siendo su culpa –insistió Ema-. Si quiere amargarse la vida, ése es su problema. No tiene por qué arrastrarnos a todos los demás con él.
Sky no dijo nada. ¿Qué podía responder a eso? Era verdad. Estaba seguro de que Gil no lo hacía a propósito, pero aún así...
-Deberías buscarte a alguien mejor.
Eso definitivamente no era algo que estuviera esperando escuchar, y fue un milagro que no tropezara de la sorpresa.
-¿Q-qué...? –acertó a decir, todo rastro de coherencia desapareciendo de pronto.
-Oh, vamos –dijo ella-. ¿Pensaste que no me iba a dar cuenta? Te conozco. Y esos suspiros y los ojos de cachorrito no te ayudan mucho.
... oh, no, no no no. Esto no podía estar pasando. No así. Ni siquiera podía inventar alguna excusa y escaparse. Ema había elegido ese momento precisamente por eso, no cabía duda, y eso sólo podía significar que no tenía ninguna intención de cambiar de tema.
-¿... es tan obvio? –murmuró al fin, resignado.
-Él no se dio cuenta –resopló Ema-. Todavía estás a tiempo.
-¿A tiempo?
-De cambiar de idea sin que haga escándalo.
-¿Qué? No-- no, yo... –Suspiró de nuevo, tratando de encontrar la mejor manera de explicarse. Pero no había ninguna que lo convenciera- No lo entiendes, Ema.
-No, no lo entiendo. Es un idiota y no sé qué puedes ver en él.
-Sé que es-- particular. Pero tiene sus cosas buenas. Es mi mejor amigo...
-Tienes muchos amigos –interrumpió ella-. Y te mereces a alguien mejor que el imbécil egoísta de mi hermano.
-No digas eso. No es verdad.
-¡Claro que es verdad! Eres bueno y listo y-- y no te ves tan mal -le dijo, mirando hacia otro lado de pronto-. Podrías conseguir a quien quieras.
Sky sintió que se sonrojaba un poco, pero luego no pudo contener una sonrisa.
-... gracias. Y no es eso, Ema, de veras que no -dijo suavemente-. Yo... yo no quiero "conseguir" a nadie más.
Ema frunció el ceño. Ya estaba esperando un reproche, cuando la escuchó decir algo completamente inesperado.
-Sabes, si tanto querías venir a la fiesta con él, deberías haberlo invitado y punto.
-Iba a invitarlo -reconoció Sky. Evidentemente, a esta altura ya no tenía sentido guardar secretos-. Pero él empezó a invitar chicas enseguida, y...
-¿Y qué? Eso no significa que no le gusten también los chicos. No puedes saberlo.
-Significa que no me ve a mí de esa manera, Ema.
-¿Por qué? ¿Porque te hubiera invitado si lo hiciera?
Por supuesto, estuvo a punto de responder. Entonces notó, al mismo tiempo, la mirada incrédula de su amiga y la pequeña falla en su razonamiento.
-... oh.
-Parece que Screamer no es el único que no tiene idea de cómo tratar con otros seres humanos.
-Entonces -dijo Sky, ignorando la no tan sutil crítica para enfocarse en asuntos más importantes-, ¿realmente crees que él...?
Ema se encogió de hombros.
-No tengo la menor idea. ¡Pero ése es mi punto! No vas a enterarte hasta que le hables.
-¿No estabas tratando de convencerme de que lo olvidara hace un momento? -le preguntó, confundido por esta nueva actitud.
-¡Y sigo pensando que ése es el mejor plan! -respondió ella, mientras prácticamente le clavaba su dedo índice en el pecho- Pero si no vas a cambiar de idea, entonces más te vale que hagas algo al respecto en lugar de quedarte esperando como un idiota.
-¿Algo? -repitió, incrédulo- No es tan fácil como suena, ¿sabes?
-Evidentemente, tampoco es tan difícil conseguir que alguien te acompañe a una fiesta -dijo Ema, con una mueca de fastidio.
Sky podría haberle dicho muchas cosas. Que su caso era completamente distinto, por ejemplo. Que no podía haberlo invitado sin decirle lo que sentía por él. Pero estaba tan desesperado por cambiar de tema, o al menos desviarlo un poco, que tan sólo preguntó lo obvio.
-¿Cómo hizo para convencerte de que vinieras?
-Me compró un set de luminol y polvo para tomar huellas digitales.
-... oh, Ema.
-¿Qué? No es como si él hiciera muchas cosas desde la bondad de su corazón.
-Ése no es el punto -suspiró. Y de todas formas, pensó, no podía ni quería sobornarlo para que saliera con él.
-No te estoy diciendo que hagas algo como eso -dijo ella, entornando los ojos. Aparentemente sí lo conocía así de bien. Era un tanto inquietante-. Ya se te va a ocurrir alguna cosa. Pero no puedes sólo sentarte a esperar y ver qué pasa.
-Ema, yo... -No sabía qué decir, en realidad, y al escuchar que terminaba la canción no dudó en aprovecharlo como excusa-. Realmente debería volver con Alita.
-Hmpf. Como quieras -le dijo Ema-. Pero ella tampoco es una buena idea, ¿sabes?
A pesar de todo, Sky no pudo evitar reírse un poco.
-Créeme -dijo-, no tienes que preocuparte por eso.
Era patético. Patético. Sky siempre había sido demasiado ingenuo para su propio bien, eso no era ninguna novedad, pero esta vez ya era demasiado incluso para él. Esa-- esa cualquiera lo estaba usando de una manera vergonzosa. Ahí estaba, con esa cara de soberano aburrimiento mientras esperaba que él llegara con las bebidas, y el muy idiota no era capaz de darse cuenta de lo falsa que era esa risita o lo rápido que cambiaba su expresión cuando no la estaba mirando.
... pero eso no le importaba. Claro que no. Era su problema, y si Sky no quería escucharlo, allá él. Sólo estaba observando para reírse del inevitable desastre. Nada más. Y de todas formas, no era como si alguien le hiciera caso cuando les advertía esas cosas. Algún día iba a dejar de tomarse la molestia de hacerlo. A ver cómo se las arreglaban entonces.
-¿Vas a pasarte el resto de la noche cruzado de brazos en una esquina, Screamer?
-¿Vas a seguir molestándome? -replicó él- No es como si te importara.
Ema resopló con fastidio, se cruzó de brazos también y se sentó junto a él.
-¿Para esto me arrastraste aquí? Podría haberme quedado en casa viendo televisión.
-Siempre tan sociable, enana.
-Ooooh, ¿esto es socializar? No sabía que esconderse en un rincón para espiar a otros contaba.
Gil estaba a punto de hacerla callar con un comentario sarcástico, pero la ridícula escena que tenía enfrente lo distrajo. Sky estaba disculpándose por algo. Otra vez. Aunque no podía escuchar lo que decían, era obvio: lo conocía demasiado bien, hasta el más mínimo gesto. Esa actitud, y la sonrisa nerviosa... Seguramente era por algo que ni siquiera había hecho, también, o alguna idiotez que Alita acababa de inventarse, o todavía por el mismo asunto del vestido.
-¿Cómo se atreve? -exclamó, poniéndose de pie casi por instinto- La voy a--
Ema se levantó y lo tomó del brazo antes de que pudiera dar un paso.
-Oh, no, ¡no vas a ninguna parte!
-¿Qué no ves lo que está pasando?
-Es un niño grande y sabe cuidarse solo -dijo ella, sin soltarlo-. No te voy a dejar ir a empeorar las cosas, Screamer. Ya hiciste bastante.
-Yo no soy el del problema. ¡No tiene ningún derecho a tratarlo así! ¡No voy a permitirlo! -insistió- Es mío. ¡Mío! Yo lo traje a casa. Yo--
No vio venir el puñetazo de Ema hasta que fue demasiado tarde, y apenas tuvo tiempo de esquivar el segundo.
-¡Mocosa histérica! ¿Qué te pasa ahora?
-¡No es tu maldito juguete! -gritó- Y pensar que por un momento casi creí que eras una persona decente, tú-- tú--
Gil le hubiera devuelto el golpe de buena gana, y de hecho estaba a punto de hacerlo, cuando sintió una mano en el hombro que lo detenía.
-¿Qué pasó? -preguntó Sky. Alita no estaba con él; era evidente que había corrido.
-¡Está loca! -gritó él, poniendo una mano sobre su ojo dolorido- Me golpeó sin ninguna razón, eso pasó.
-... te odio. Te odio -dijo Ema, en un susurro furioso.
Sin darle tiempo a responder, se dio media vuelta y salió corriendo. Gil no se molestó en tratar de detenerla. Sky pareció dudar un instante, pero se quedó con él, observándolo con preocupación.
Que se pusiera de su lado era demasiado pedir, sin embargo.
-¿Qué le hiciste? -preguntó.
-¿.. yo? ¿Yo? ¿Ella me ataca y es mi culpa?
Sky no dijo nada. Sólo se quedó mirándolo un momento, con esa expresión resignada que conocía demasiado bien. Podría haberle dicho "siempre es tu culpa" y no hubiera quedado más claro.
... bien. Bien. Si así quería que fueran las cosas, eso iba a obtener. Sacudió el hombro para soltarse, alejándose un paso.
-¿No deberías estar ocupándote de tu cita?
La única reacción de Sky fue un suspiro cansado.
-Ven -dijo-. Vamos a buscarte algo de hielo.
-No.
-Gil...
-No -insitió-. Me voy a casa. Estoy harto de todo esto. Y sí, voy a buscar a mi querida y bipolar hermana antes de irme, no hace falta que me des lecciones sobre eso también.
-Gil, yo no--
-Oh, vuelve con tu novia -murmuró, y no se quedó a escuchar la respuesta.
Sky no tardó mucho más en regresar a casa. Su cita ya había sido un desastre antes de dejar sola a Alita de nuevo (y sin tener tiempo de explicarse, la segunda vez) y después de eso se volvió simplemente insalvable. Ella ni siquiera había aceptado que la acompañara de vuelta. No, todo había terminado con otra escena frente a todo el mundo, y una muy ofendida Alita diciendo claramente que la idea de salir con un chico de último año era conseguir algo de status, no que la abandonaran a cada rato por culpa de un par de nerds histéricos.
Él no se había molestado en discutir. No tenía el menor interés en quedarse con ella. Y en cuanto a la fiesta en sí... bueno, ya hacía rato que se le había arruinado. Tal vez podría haber buscado a algún otro de sus amigos, pero no estaba de humor como para tomarse ese trabajo. Todos ellos estaban con sus citas, de todas formas. No, lo único que quería era llegar a casa e ir a dormir sin tener que hablar con nadie más.
Por supuesto, no tuvo tanta suerte. Se encontró a Gil tendido en el sofá, mirando televisión mientras sostenía una bolsa de hielo sobre su ojo derecho.
-¿De vuelta tan temprano? -preguntó, con un tono que no dejaba ninguna duda de lo mucho que estaba disfrutando eso- ¿Qué pasó con tu cita?
-Se quedó con sus amigas -respondió él. Pero no estaba de ánimos como para contarle la versión completa en aquel momento.
Aún así, no le sirvió de mucho evitar el tema.
-Felicidades, Sky. Te usaron. De nuevo.
Tuvo que hacer un esfuerzo para no levantar la voz. En parte fue porque no quería molestar a Ema, que seguramente ya estaba acostada, pero más que nada, estaba demasiado cansado como para pelear de verdad. Ya había sido una larga noche sin necesidad de agregar más problemas. De alguna forma, se las arregló para hablar con tranquilidad.
-Si no te hubieras metido en eso...
-¿Entonces qué? ¿No te hubieras dado cuenta? Oh, claro. Estás mucho mejor en tu lindo mundo imaginario donde la gente es buena y amable y te quiere.
-¿Cómo puedes ser tan--? -Sky se interrumpió y respiró hondo, haciendo lo posible para no romper sus propósitos tan pronto- ¿Crees que no sé por qué quiso ir conmigo? ¿Que no lo sabía desde un principio?
Gil no respondió, pero su expresión entre sorprendida e incrédula era más que suficiente para comprender en qué había estado pensando. En otras circunstancias, eso lo hubiera cambiado todo. Si honestamente había estado preocupado por él... Pero había sido una larga, larga noche, y Sky no estaba de humor para justificar su comportamiento de niño caprichoso sólo porque tal vez había tenido buena intención.
De hecho, en este momento encontraba a todo el asunto bastante insultante.
-¿Y en ningún momento se te ocurrió pensar que sé lo que hago? No soy tan estúpido como crees.
-Yo no dije--
-Pero lo crees. Lo crees -interrumpió Sky-. Ni siquiera se te cruzó por la mente la idea que quizás, quizás, lo único que quería era tener una pareja para ir a la fiesta.
-¿De veras? -dijo su amigo, con la voz llena de sarcasmo otra vez, mientras se incorporaba en el sillón- ¿Tan desesperado estabas?
-Yo no soy el que tuvo que sobornar a su propia hermana, Gilbert.
... eso era bajo, sí. Se sorprendió de sus propias palabras. Pero estaba - furioso, tal vez, o decepcionado. Ni siquiera él mismo lo sabía con certeza. Y estaba claro que Gil había esperado esa reacción aún menos que él; por una vez, se había quedado sin palabras. Se puso pálido, y luego rojo, y al fin sólo acertó a lanzarle uno de los almohadones que tenía a mano.
Sky lo atajó en el aire y se lo devolvió con desgano.
-Gracias por arruinarnos la noche -murmuró, y se dio la vuelta para ir a su habitación-. Estúpido Screamer.

no subject
COMUNICACIÓN, CHICOS!!11
no subject
no subject