Laurus Nobilis (
laurus_nobilis) wrote in
fractal_mirrors2012-07-26 05:47 pm
5 salidas supuestamente románticas de Sky y Gil [Ace Attorney/Transformers G1; Español]
Título: 5 salidas supuestamente románticas de Sky y Gil
Rating: PG
Género: AU / Fluff
Personajes: Sky, Gil, cameos de Ema y Klavier
Parejas: Sky/Gil y Klavier/Ema
Palabras: 644
Summary: Lo que dice el título.
Notas: IT'S ALIIIIIIVE
i.
Ir juntos al cine era algo que hacían desde la secundaria. Tampoco había ninguna novedad en buscar asientos en la última fila (hacía tiempo que Sky le hubiera tapado la mitad de la pantalla a cualquiera con la mala suerte de quedar sentado detrás de él) ni en comer del mismo balde de palomitas (Gilbert nunca había sido amigo de gastar dinero). La mayoría de las películas que les gustaban, además, no tenían nada de románticas.
Lo más importante era que Gil era incapaz de demostrar afecto en público. Incluso si estaban en la última fila de un cine a oscuras y nadie lo vería tomar la mano de su novio o apoyarse en su hombro.
De alguna forma, sin embargo, se sentía diferente. Y eso era algo sobre lo que Sky no necesitaba una explicación concreta y científica, para variar.
ii.
Cuando Sky por fin logró convencer a Gilbert para ir a cenar a un restaurante más o menos formal, se encontraron con que Ema y Gavin ya estaban allá. Por supuesto, cada uno de los mellizos asumió de inmediato que el otro había ido con el único propósito de arruinarle la noche.
Por supuesto.
Gavin enseguida se puso a entretener (y, con toda certeza, a sobornar) a los mozos antes de que pudieran echar a alguien de por vida. Sky decidió que sería mejor perder la reserva y arrastrar afuera sin demasiada delicadeza a su novio, que seguía peleando aunque ya no tuviera con quién. (En su defensa, era muy probable que Ema estuviera haciendo lo mismo dentro del restaurante.)
No era el fin del mundo, después de todo. Todavía podían ir a cenar a otra parte.
Gilbert nunca dejó de culpar a Gavin por haber arruinado su mejor camisa con ketchup de Burger King.
iii.
La primera vez que pasaron un fin de semana fuera de la ciudad fue para irse de campamento al muy literal medio de la nada. Y si pasaron toda la noche despiertos, fue porque se habían llevado el telescopio. Una lluvia de meteoritos no era cosa de todos los días.
Nadie les creyó, claro. Pero por otro lado, nadie les preguntó qué habían estado haciendo de día, y Sky estaba más que conforme con dejarlo así.
iv.
Sky sugirió ir a un bar una sola vez, y el resultado fue suficiente para demostrar que era mejor no volver a intentarlo. El problema no era que Gilbert bebiera demasiado; era que, con su tamaño, le hacía efecto enseguida.
Era una suerte que Sky tuviera práctica siendo el único sobrio. Después de sus años de universidad separando peleas de rugbiers pasados de copas, llevarse a casa a un enano malhumorado antes de que alguien lo golpeara era de lo más sencillo.
El lado positivo del asunto fue que Gilbert se quedó dormido apenas se sentó en el auto, así que por lo menos se ahorraron esa discusión.
v.
Una vez por mes, Sky pasaba un sábado en el hogar donde había vivido de pequeño, ayudando en lo que podía. Gilbert siempre se quejaba por eso, y no era sólo por principios.
Sky sabía muy bien que de verdad le molestaban todas esas cosas. No le gustaba compartirlo, no le gustaba pasar casi un día entero fuera de casa sin siquiera hacer algo que le interesara a él, y definitivamente no le gustaba tener que estar rodeado de niños que consideraba insoportables.
Pero lo hacía, de todas formas. Aunque Sky nunca se lo había pedido. Estaba ahí, llevándole limonada mientras él pintaba las paredes o reparaba muebles, y ayudando a cargar con las cajas de hamburguesas que iban a hacer en la parrilla, y esforzándose para no gritarle a los nenes que le preguntaban si alguna vez había explotado algo en el laboratorio o le decían que Viaje a las Estrellas era aburrido.
Y eso, pensaba Sky, eso tenía que ser amor verdadero.
Rating: PG
Género: AU / Fluff
Personajes: Sky, Gil, cameos de Ema y Klavier
Parejas: Sky/Gil y Klavier/Ema
Palabras: 644
Summary: Lo que dice el título.
Notas: IT'S ALIIIIIIVE
i.
Ir juntos al cine era algo que hacían desde la secundaria. Tampoco había ninguna novedad en buscar asientos en la última fila (hacía tiempo que Sky le hubiera tapado la mitad de la pantalla a cualquiera con la mala suerte de quedar sentado detrás de él) ni en comer del mismo balde de palomitas (Gilbert nunca había sido amigo de gastar dinero). La mayoría de las películas que les gustaban, además, no tenían nada de románticas.
Lo más importante era que Gil era incapaz de demostrar afecto en público. Incluso si estaban en la última fila de un cine a oscuras y nadie lo vería tomar la mano de su novio o apoyarse en su hombro.
De alguna forma, sin embargo, se sentía diferente. Y eso era algo sobre lo que Sky no necesitaba una explicación concreta y científica, para variar.
ii.
Cuando Sky por fin logró convencer a Gilbert para ir a cenar a un restaurante más o menos formal, se encontraron con que Ema y Gavin ya estaban allá. Por supuesto, cada uno de los mellizos asumió de inmediato que el otro había ido con el único propósito de arruinarle la noche.
Por supuesto.
Gavin enseguida se puso a entretener (y, con toda certeza, a sobornar) a los mozos antes de que pudieran echar a alguien de por vida. Sky decidió que sería mejor perder la reserva y arrastrar afuera sin demasiada delicadeza a su novio, que seguía peleando aunque ya no tuviera con quién. (En su defensa, era muy probable que Ema estuviera haciendo lo mismo dentro del restaurante.)
No era el fin del mundo, después de todo. Todavía podían ir a cenar a otra parte.
Gilbert nunca dejó de culpar a Gavin por haber arruinado su mejor camisa con ketchup de Burger King.
iii.
La primera vez que pasaron un fin de semana fuera de la ciudad fue para irse de campamento al muy literal medio de la nada. Y si pasaron toda la noche despiertos, fue porque se habían llevado el telescopio. Una lluvia de meteoritos no era cosa de todos los días.
Nadie les creyó, claro. Pero por otro lado, nadie les preguntó qué habían estado haciendo de día, y Sky estaba más que conforme con dejarlo así.
iv.
Sky sugirió ir a un bar una sola vez, y el resultado fue suficiente para demostrar que era mejor no volver a intentarlo. El problema no era que Gilbert bebiera demasiado; era que, con su tamaño, le hacía efecto enseguida.
Era una suerte que Sky tuviera práctica siendo el único sobrio. Después de sus años de universidad separando peleas de rugbiers pasados de copas, llevarse a casa a un enano malhumorado antes de que alguien lo golpeara era de lo más sencillo.
El lado positivo del asunto fue que Gilbert se quedó dormido apenas se sentó en el auto, así que por lo menos se ahorraron esa discusión.
v.
Una vez por mes, Sky pasaba un sábado en el hogar donde había vivido de pequeño, ayudando en lo que podía. Gilbert siempre se quejaba por eso, y no era sólo por principios.
Sky sabía muy bien que de verdad le molestaban todas esas cosas. No le gustaba compartirlo, no le gustaba pasar casi un día entero fuera de casa sin siquiera hacer algo que le interesara a él, y definitivamente no le gustaba tener que estar rodeado de niños que consideraba insoportables.
Pero lo hacía, de todas formas. Aunque Sky nunca se lo había pedido. Estaba ahí, llevándole limonada mientras él pintaba las paredes o reparaba muebles, y ayudando a cargar con las cajas de hamburguesas que iban a hacer en la parrilla, y esforzándose para no gritarle a los nenes que le preguntaban si alguna vez había explotado algo en el laboratorio o le decían que Viaje a las Estrellas era aburrido.
Y eso, pensaba Sky, eso tenía que ser amor verdadero.
